Qué es: un aumento sostenido del precio de un activo muy por encima de su valor real, hasta que la confianza se quiebra y el precio se derrumba. Robert Shiller la llamó exuberancia irracional. Así se infla, y así revienta:
Las mismas señales se repiten en cada burbuja de la historia. Cuando varias aparecen juntas, la alarma se enciende.
Sube mucho más rápido que las ganancias que lo respaldan.
El dinero prestado amplifica la subida y, después, la caída.
La narrativa de nueva era declara obsoletas las viejas reglas. (Reinhart y Rogoff, 2009)
Entra el público sin experiencia y todos hablan del mismo activo.
Valoraciones históricamente altas y un mercado en pocos nombres.
La historia ya cerró sus casos. El presente sigue abierto: dos fenómenos que muestran las mismas señales, pero que todavía no sabemos cómo terminan.
Un activo joven y muy volátil que ya vivió varios ciclos de auge y desplome, repitiendo el patrón de siempre.
Concentración récord y narrativa de nueva era, pero con líderes rentables y flujo de caja real detrás.
Vuelve a máximos tras cada caída. Más que una burbuja única, un activo muy volátil y cíclico.